ORDEN: Escamados
FAMILIA: Anguidos
GENERO Y ESPECIE: Anguis fragilis
Se le conoce también como víbora de cristal y culebrilla de cristal. Se lo confunde con una serpiente, pero en realidad es un lagarto que carece de patas.
Su colorido varía considerablemente e incluso se conocen formas locales azuladas. Es fácil diferenciar al lución de una serpiente, ya que sus ojos están provistos de parpados móviles, mientras que las serpientes tienen los ojos cubiertos por una escama transparente y fija. No trepa, pero puede desplazarse bastante deprisa reptando. Cuando se le agarra por la cola, la secciona él mismo; este fenómeno se llama atotomía.


Su color puede variar, pero el brillo reluciene de la piel hace, de hecho, ue parezca una víbora de vidrio, cuando se desliza entre las hojas. Pero no es una víbora, sino tan solo una de las numerosas especies de lagarto ápodo, es decir, sin patas.
¿Cual es la diferencia? Sin son todos reptiles, un lagarto sin patas ¿no es al fin y al cabo una víbora?. Existen muchas diferencias zoologicas, algunas muy complicadas, que los estudiosos explican en ese lenguaje que solo ellos conocen.
Pero, en su apariencia externa, se puede observar una de las diferencias: el lución tiene párpados móviles, mientras que las serpientes no los poseen.
En cierta manera, el animal es frágil. Cuando algún enemigo la apresa por la cola, se despende de un bruen trozo de ella. Mientras el atacante devora ese segmento, la culebrilla escapa.
La mutilación dura poco, pues vuelve a crecerle una nueva cola, con una longitud que a veces iguala a la primitiva. Como la mitad del cuerpo -unos 40 cm- pertenece a la cola, todos los órganos vitales están ubicados en la parte que sobrevive.

Durante el período activo de la primavera compensa el prolongado ayuno del invierno. Devora caracoles, babosas, insectos, lombrices y otros animales pequeños.
No se encuentra en lugares secos. Es un reptil sedentario que puede quedarse toda su vida en el mismo territorio. Es un animal más bien nocturno y, sobre todo, crepuscular. Al contrario que los demás lagartos, que son amigos del sol, el lución prefiere las tinieblas y el frescor.
El lución tiene pocos enemigos, salvo los carnívoros y las aves de presa. Escapa de los depredadores mediante movimientos laterales rápidos y convulsivos del cuerpo y la cola.
A fines de otoño, el lución, que vive 50 años, procura refugiarse en las depresiones del terreno, entre hojas caídas, y se sume en un sueño letárgico de hibernación. Durante ese período inactivo, el animal se muestra más gregario.

Como ocurre con otros reptiles, la piel de la víbora de cristal es frecuentemente substituída por otra, que se forma debajo de la primitiva. Para librarse de los retazos, se desliza y restriega entre las piedras.
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