Puedes acceder a un GLOSARIO de algunos términos que se encuentran en estos textos.
* El 23 de abril de 2013 llegamos a los dos millones de visitas*

Valora este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Ornitorrinco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ornitorrinco. Mostrar todas las entradas

4 de julio de 2008

Ornitorrinco (4) -- Foto de NGS


Los machos, poseemos en la cara medial de las rodillas posteriores, espolones conectados a glándulas venenosas, empleados durante los combates que tienen lugar en la época de celo.
El veneno puede causar serios problemas a un humano, e incluso llega a matar a un perro.
La cópula sucede en el agua después de un complicado cortejo nupcial que termina con la pareja nadando unida describiendo círculos lentamente, mientras el macho sujeta con el pico la cola de la hembra.
Hasta que no han cumplido los cuatro meses de edad, las crías no abandonan el nido. Alcanzan la madurez sexual alrededor de los dos años. En cautividad, pueden alcanzar los diecisiete años.
En el pasado, el hombre nos cazaba por la calidad de nuestras pieles, pero actualmente estamos bastante protegidos.

Ornitorrinco (3)


También me gustan los crustáceos, lombrices, renacuajos o ranas. Localizo las presas no con la vista, sino tanteándolas con el pico, extremedamente sensible.
En cautiverio requiero cuidados muy exigentes y allí se añade a mi dieta un complemento de yemas de huevos muy frescos.
Volviendo al pico, una de mis características más llamativas, diremos que a diferencide las anátidas, no es rígido sino flexible, correoso y suave al tacto, de consistencia carnosa y cubierto por piel desnuda. En él se abren los orificios nasales y se disponen multitud de receptores sensoriales capaces de captar campos eléctricos producidos por las posibles presas bajo el agua.
Sólo los individuos jóvenes poseen dientes, que se transforman en láminas córneas en los adultos.
(Más dato en Ornitorrinco 4).

Ornitorrinco (2)


Aquí se me puede apreciar de cuerpo entero.
Con el pico filtro del agua las sustancias comestibles que voy acumulando en bolsas maxilares. Luego mastico con parsimonia los alimentos.
En la madriguera, excavada a unos 40 centímetros de profundidad, la hembra pone los huevos -dos o a veces tres- y los incuba durante dos semanas arqueando el cuerpo de manera tal que las crías encuentren enseguida las zonas mamarias.
Tengo buena vista y un oído muy agudo. Estoy sumergido el mayo tiempo posible y busco los insectos que me alimentan en el lodo y la vegatación de las orillas. (Más datos en Ornitorrinco 3).

Ornitorrinco (1)


Hoy me toca a mí presentarme. En algunos textos se me conoce también por Platypus.
Soy uno de los animales más extraños de la naturaleza. En realidad, los primeros científicos que me examinaron creyeron que estaban siendo objetos de una broma.
Mi boca parece un pico de pato, el cuerpo es de nutria o castor; las patas posteriores, de poca longitud, recuerdan las de una foca, y la cola es similar a la de un castor.
Vivo en Australia, en parajes solitarios a lo largo de los ríos, en cuyas orillas excavo las madrigueras, que son de dos tipos. En una vivimos el macho y la hembra y la otra está destinada a la reproducción; en ésta, sólo se aloja la hembra.
Como defensa, cuando la piel está humeda emana un desagradable olor a pescado, quizás derivado de una secreción olorosa especial. (Más datos en Ornitorrinco 2).